Benito Juárez: de pastor zapoteco a presidente
Benito Pablo Juárez García nació el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao, Oaxaca, un pueblo indígena zapoteco en la sierra. Quedó huérfano a los 3 años y trabajó como pastor de ovejas. No hablaba español hasta los 12 años. A pesar de todo, se convirtió en el presidente más importante de la historia de México.
Formación y carrera política
A los 12 años caminó hasta la ciudad de Oaxaca buscando educación. Un encuadernador lo acogió y lo inscribió en el seminario. Juárez estudió derecho y se convirtió en abogado defensor de comunidades indígenas. Fue gobernador de Oaxaca (1847-1852), donde construyó escuelas, caminos y organizó la Guardia Nacional. Su honestidad era legendaria: dejó el gobierno más pobre de como entró.
Las Leyes de Reforma
Como ministro de Justicia y luego presidente, Juárez promulgó las Leyes de Reforma que transformaron a México:
- Separación Iglesia-Estado: México se declaró nación laica
- Nacionalización de bienes del clero: Las enormes propiedades de la Iglesia pasaron a la nación
- Registro civil: Nacimientos, matrimonios y defunciones dejaron de ser asunto religioso
- Libertad de cultos: Se permitieron todas las religiones
La Guerra de Reforma y la Intervención Francesa
Los conservadores y la Iglesia se opusieron violentamente, provocando la Guerra de Reforma (1858-1861). Juárez gobernó de manera itinerante, perseguido por todo el país, siempre protegiendo la Constitución. Después, enfrentó la Intervención Francesa (1862-1867) cuando Napoleón III impuso a Maximiliano de Habsburgo como emperador de México. Juárez nunca se rindió. Finalmente, Maximiliano fue capturado y fusilado en Querétaro en 1867.
Legado y muerte
Su frase más célebre: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Murió en el cargo el 18 de julio de 1872 de un infarto. Es el único presidente mexicano que ha muerto en funciones de causas naturales. El tercer lunes de marzo es día de asueto en su honor.